miércoles, 5 de marzo de 2014

Asesinato

El 13 de julio de 2003, Brenda Paz, una joven de 17 años de edad quien fuera miembro informante fue encontrada apuñalada en las orillas del río Shenandoah en Virginia. Paz fue asesinada por informar al FBI sobre las actividades delictivas de la Mara Salvatrucha. Dos de sus antiguos amigos fueron posteriormente condenados por el asesinato.
En 2004, el FBI creó la Fuerza nacional contra Pandillas. En 2005, el FBI ayudó a crear un Centro de Información Nacional de Pandillas y esbozó una Estrategia Nacional de Pandillas para el Congreso.10
El 23 de diciembre de 2004, se produjo uno de los crímenes mejor conocidos de MS en Chamelecón, Honduras cuando un autobús interurbano fue interceptado y rociado con armas automáticas, matando a 28 pasajeros civiles, la mayoría de los cuales eran mujeres y niños. MS organizó la masacre como una protesta contra el gobierno de Honduras por proponer el restablecimiento de la pena de muerte en ese país. Seis hombres armados barrieron los autobuses con armas de fuego. Como los pasajeros gritaban y se agachaban, otro hombre armado subió a bordo y metódicamente ejecutó a los pasajeros.En febrero de 2007, Juan Carlos Miranda Bueso y Darwin Alexis Ramírez fueron hallados culpables de varios delitos como asesinato e intento de asesinato. Ebert Aníbal Rivera fue culpado por el ataque y detenido después de haber huido a Texas. Juan Bautista Jiménez, acusado de planear la masacre, fue asesinado en la cárcel. Según las autoridades, fue ahorcado por sus compañeros reclusos pertenecientes a la MS-13.  No hubo pruebas suficientes para condenar a Óscar Fernando Mendoza y Wilson Geovany Gómez.
Un sospechoso MS con tatuajes de pandillas es esposado.
El 13 de mayo de 2006, Ernesto "Smokey" Miranda, un ex-soldado de alto rango y uno de los fundadores de la Mara Salvatrucha, fue asesinado en su casa en El Salvador unas horas después de negarse a asistir a una fiesta para una miembro de la banda que acababa de ser liberado de la prisión. Había comenzado a estudiar Derecho y a trabajar para mantener a los niños fuera de las pandillas.
El 4 de junio de 2008, en Toronto, Ontario, la policía ejecutó 22 órdenes de registro, hizo 17 arrestos y estableció 63 cargos a raíz de una investigación de cinco meses.
El 22 de junio de 2008, en San Francisco, California, un joven de 21 años de edad miembro de pandilla MS, Edwin Ramos, disparó y mató a un padre, Anthony Bologna, de 48 años, y sus dos hijos Michael, 20, y Matthew de 16, cuando su automóvil bloqueó brevemente a Ramos impidiéndole completar una vuelta a la izquierda por una calle estrecha cuando regresaban a casa de una barbacoa familiar.
El 26 de noviembre de 2008, Jonathan Retana fue condenado por el asesinato de Miguel Angel Deras, hecho que las autoridades vinculan a una iniciación de MS.
En 2008, el grupo de trabajo de MS coordinó una serie de arrestos y represión en EE.UU. y América Central en la que participaron más de 6.000 agentes de policía en cinco países. Setenta y tres sospechosos fueron detenidos en los EE.UU.; y más de 650 en total.
En febrero de 2009, las autoridades de Colorado y California arrestaron a 20 miembros de la MS y se apoderaron de 10 libras de metanfetaminas, 2.3 kilogramos (5 libras) de cocaína, una pequeña cantidad de heroína, 12 armas de fuego y 3.300 dólares en efectivo.
En junio de 2009, Edwin Ortiz, José Gómez Amaya y Alexander Aguilar, miembros de la MS de Long Island confundieron transeúntes con miembros de una pandilla rival. Como resultado, tres civiles inocentes fueron asesinados.


Existe cierta controversia sobre la etimología del nombre. Algunas fuentes afirman que la banda lleva el nombre de La Mara, una calle de San Salvador, y la guerrilla Salvatrucha que luchó en la Guerra Civil de El Salvador.8 No obstante es posible desmentir dicha fuente pues no existe una calle con ese nombre en San Salvador ni la guerrilla fue jamás referida como "Salvatrucha" sino como Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. También puede provenir de «marabunta», una especie de hormigas voraces que se alimentan de todo lo que encuentran a su paso, pero todo parece indicar que esta es una acepción tardía dentro de este significado, pues esta especie de hormigas es originaria de Brasil y no es común en El Salvador. "Salvatrucha" puede ser una combinación de las palabras "Salvadoreño" y "trucha", una palabra de caló popular que significa "estar alertas", aunque es de poco uso en el habla popular salvadoreña.

Lo más probable, sin embargo, es que el nombre se origine en el neologismo "Mara", utilizado popularmente como sinónimo de "grupo de amigos" teniendo un uso extendido y sin ninguna vinculación criminal en los años 70 y 80, el cual se fue deformando en su significado hacia el de "Pandilla". "Salvatrucha" podría deberse a que se utilizó durante algún tiempo el término "Salvatrucho" como un gentilicio despectivo deformado de "Salvadoreño" y siendo que la pandilla se autocalificaría como parias de su mismo país podrían haberlo asumido como tal. Tomando en cuenta exclusivamente el caló popular de El Salvador, explicado anteriormente, el nombre de la pandilla vendría a significar de manera simple: mara salvatrucha = pandilla salvadoreña.

Lo cual sería coherente con el origen de pandilla étnica en el sur de Los Angeles, no obstante que con el paso del tiempo la misma se ha compuesto por centroamericanos (en especial guatemaltecos y hondureños) y no solo por salvadoreños.
Existe cierta controversia sobre la etimología del nombre. Algunas fuentes afirman que la banda lleva el nombre de La Mara, una calle de San Salvador, y la guerrilla Salvatrucha que luchó en la Guerra Civil de El Salvador.8 No obstante es posible desmentir dicha fuente pues no existe una calle con ese nombre en San Salvador ni la guerrilla fue jamás referida como "Salvatrucha" sino como Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. También puede provenir de «marabunta», una especie de hormigas voraces que se alimentan de todo lo que encuentran a su paso, pero todo parece indicar que esta es una acepción tardía dentro de este significado, pues esta especie de hormigas es originaria de Brasil y no es común en El Salvador. "Salvatrucha" puede ser una combinación de las palabras "Salvadoreño" y "trucha", una palabra de caló popular que significa "estar alertas", aunque es de poco uso en el habla popular salvadoreña.
Lo más probable, sin embargo, es que el nombre se origine en el neologismo "Mara", utilizado popularmente como sinónimo de "grupo de amigos" teniendo un uso extendido y sin ninguna vinculación criminal en los años 70 y 80, el cual se fue deformando en su significado hacia el de "Pandilla". "Salvatrucha" podría deberse a que se utilizó durante algún tiempo el término "Salvatrucho" como un gentilicio despectivo deformado de "Salvadoreño" y siendo que la pandilla se autocalificaría como parias de su mismo país podrían haberlo asumido como tal. Tomando en cuenta exclusivamente el caló popular de El Salvador, explicado anteriormente, el nombre de la pandilla vendría a significar de manera simple: mara salvatrucha = pandilla salvadoreña.
Lo cual sería coherente con el origen de pandilla étnica en el sur de Los Angeles, no obstante que con el paso del tiempo la misma se ha compuesto por centroamericanos (en especial guatemaltecos y hondureños) y no solo por salvadoreños.

LA MARA SALVATRUCHA


LOS MARA SALVATRUCHA.Lucía Pérez tenía 12 años cuando fue reclutada por la Mara Salvatrucha que actuaba en su barrio, ubicado en la periferia de San Salvador. Ella quería huir de su padrastro que la violentaba, y en la escuela recibió la ayuda de miembros de esta pandilla que desde hace más de 30 años impone un sistema de violencia que ha convertido a El Salvador en uno de los países más peligrosos del continente.
Hoy tiene 20 años, dos hijos y 30 años de condena por delitos como homicidio, robo, porte de armas y secuestro. La espalda de Lucía está cubierta de tatuajes que simbolizan sus grandes hazañas como una de las líderes de la pandilla y que en ocho años la llevaron a ser merecedora del alias “The devil”.
-The devil (el diablo) así la conocen también aquí en la cárcel. ¿Qué le llevó a escogerlo?
-No lo escogí yo, sino los jefes. El alias te lo ganas con tus actos, con las tareas que te asignan y la forma en que las cumples.
-¿Y cuáles eran sus responsabilidades?
-Yo me gané el sitio dentro de las filas. Era ruda y valiente. En general, a las mujeres nos toca hacer casi lo mismo que a los hombres: robar, vender drogas, armas, organizar algún secuestro y asesinar, claro.
-¿Cuánto ganaba luego de participar en un robo?
-Depende. Si era uno grande, de un supermercado o un banco, pues me tocaban 700 dólares.
-En El Salvador es ilegal portar armas. ¿De dónde las sacaban?
-Tengo a mi mamá y mis hijas afuera, y si quiero que estén bien y vivas, mejor no contestar a esa pregunta.
-¿Qué le hizo comenzar su vida como pandillera?
-Yo tenía 11 años. Vivía con mi mamá y su marido. Este hombre bebía mucho y era violento. Mi mamá estaba todo el día fuera, yo me quedaba en la casa con este hombre que me hacía mucho daño, casi nunca había qué comer, y un día comencé a quedarme más tiempo por la calle al salir de la escuela. Deambulaba por mi barrio, hasta que veía bajar a mi mamá del autobús, y a partir de allí sí que quería regresar a casa a comer algo y dormir.
-¿Y en la calle conoció a miembros de la Mara Salvatrucha?
-Sí. Comencé a tener amigos sin saber exactamente qué era ese grupo. Ahora lo pienso, y todos los niños de mi barrio fuimos reclutados para ser pandilleros.

-La Mara Salvatrucha tiene métodos violentos que denominan “bautizos”. ¿Cómo ocurrió en su caso?
-Yo tenía 12 años, cuando estaba en el colegio. Llegó un chico mayor que yo y me entregó un celular, me dijo que el “jefe” quería hablar conmigo. En cuanto contesté, me explicó que ya era hora de ser parte de la Salvatrucha, que eso era un honor, así que en dos días tenía que ir a un local abandonado, que quedaba en mi barrio. Allí me esperaron 12 chicos, y el “jefe” me dijo que tenía que demostrar primero si era una mujer fuerte, así que me violaron uno a uno. De ese día recuerdo que lloré de dolor hasta que perdí el conocimiento. Al final de la tarde me dejaron tirada y todos se fueron a beber ron afuera de la casa. Como pude me levanté y me fui a casa, tuve dolores durante 15 días. El “jefe” me dijo que no me asustara, que había demostrado mucha valentía y que ya era uno de ellos, que nada malo me iba a ocurrir.
-Y a los 12 años, ¿Cómo asumió lo que estaba viviendo?
-En el barrio era parte de la rutina, de la forma de socializar, de sobrevivir. A mí nadie me dijo que era bueno o era malo. A los 12 años aprendí a ser una asesina, pensaba que era la mejor forma de defenderte, de ser del grupo fuerte y no del débil.
-A los 15 años quedó embarazada. ¿Eso influyó de alguna forma?
-No. Porque el padre de mi primera hija es el  “Jefe”, con él me sentía la mujer más protegida del mundo. Aunque me violó, yo eso lo concebí como amor, es lo que tiene ser tan débil y estar alejada de Dios.
-¿Intentó salir alguna vez?
 -Sí, sí, varias veces. Incluso mi mamá vino a buscarme más de una vez.
-¿Y qué pasó?
-Que mis dos hijos necesitaban comer, que yo estaba tatuada y eso todo el mundo sabe que es por que perteneces a una Mara, y porque ya la policía me había detenido varias veces, y con estos antecedentes nadie te da trabajo. Un día, me encontré que no tenía pañales para mi segunda bebé, que apenas tenía una semana. Le pedí dinero a su papá y éste me obligó a que lo acompañara a asaltar la casa de una anciana y nos detuvieron.
-La condenaron a 35 años de prisión. ¿Qué significa para usted?
-La cárcel es lo mejor que me ha pasado. Aunque suene raro decirlo.
-¿Por qué?
-Porque estaría muerta o haciendo aun daño a la gente, y mis dos hijitas se criarían en un ambiente feo, violento. Ninguno de los tres escenarios me gusta, aquí estoy a salvo, mis hijas están con mi mamá, que por suerte ya no vive con mi padrastro.
Ahora me queda estudiar, orar, aprender un oficio. Si me porto bien, en 10 años podré salir con un beneficio de libertad condicional, y trabajar para que a mis hijas nunca les falte nada.
-Los gobiernos de Centroamérica insisten en crear políticas para acabar con las pandillas. ¿Qué propondría?
-Que hagan políticas para que niñas como mis hijas no tengan como primera opción de vida ser unas pandilleras. Aquí hay hambre y ese es el principio de todo.